Unidad Cooperaria
y la Educación a todo nivel

“Un hombre que piense... pero un Hombre que haga, que construya su mundo, que levante su camino, que hunda su mano en la herramienta y en la tierra  en la misma medida que extiende su pensamiento”.

Así se podría sintetizar los principios que rigen la vida -; la obra – de la “Unidad Educacional Cooperaria” que funciona a la altura del kilómetro 21 de Cno. Maldonado: Villa García.

En realidad es la sede de la Escuela Nº 157 de 2º Gdo. donde, a través de estos 19 años se han ido incorporando planes de educación a todos los niveles. La Dirección del establecimiento está a cargo del Maestro – Director José Pedro Martínez Matonte y, en los comienzos, allá por 1952, se trabajaba casi en un medio de tipo rural.

Hace pocos días realizaron una Feria Artesanal, de la cual dimos noticia. Allí la comunidad ha logrado –en una integración sin precedentes- cerrar el círculo educativo deseado y proclamado por tantos filósofos y pedagogos durante toda la historia de la educación.

Comenzaron en 1952 con 200 alumnos de nivel primario y hoy hay 1200. Ya en 1968 lanzaron la aventura del Liceo Popular Habilitado de Villa García, con 6 Profesores y se cerró el ejercicio de 1970 con 60 docentes que atienden la formación de 350 educandos contra los 21 que eran en los incios.

Se mantiene un régimen de semiinternado para los niños de nivel escolar, asistencia pre-escolar, asistencia pre-natal (control de embarazo) y consultorio técnico universitarios.

Los servicios policlínicos comprenden un régimen de asistencia integral y este año totalizaron mil casos atendidos y otro tanto en guardias.

“En 1950 la única alternativa que teniamos para el dolor de nuestros niños era darles analgésicos”, dijo a El Día un grupo de madres mientras esperaban su turno par se atendidas.

La parte cooperativa comprende dos alas: Producción y Consumo y, a su vez, dos sectores: Agrario y Habitacional.

Los muchachos producen tejidos a máquina y en telar, tejidos comunes y costura, juguetería, cestería y ¡bloquería! (¡SÍ, hacen bloques de hormigón!). En el sector Artesanal trabajan cerámica, cuero y panificación y , en el Sector Imprenta llegaron a imprimir 150 mil copias.

El Consumo comprende –además- librería y cantina. Esta última –en la parte escolar- contabilizó la venta de 36 mil refuerzos y de 25 mil maltas. Durante todo el año el servicio de alimentación beneficia a 600 comensales diarios. “Esto es una realidad, proclaman henchidos de satisfacción.

Según sus orientadores, las cosas son muy simples y lineales. Su meta es “trabajar por un niño responsable para realizar un Hombre Libre” y esto se obtiene cuando el individuo logra un consumo aceptable que le permita la adecuada manifestación de todas sus posibilidades naturales.

 

 

 

 


Este –el consumo- está determinado por la producción, y tiende a la erradicación de las carencias, que sólo desaparecerán por la acción de la propia mano del interesado. Pero, como las “carencias del niño son efectos directos de las que padece la madre que lo engendra, y ella es –no hay dudas- la consecuencia directa de un formación inadecuada y de un mundo agresivo”, los cooperarios de Villa García emprendieron su lucha cubriendo todos los niveles.

“Realicemos todos un gran esfuerzo” dicen, “pongámonos todos a educar”. El lema es: “Hagamos docencia a todos los niveles”; la consigna: “Abramos las puertas de la Escuela; para adentro y para afuera y metámonos profunda y compromentidamente –todos- en una labor generosa y humanizadora”.

En síntesis, el objetivo es terminar con el “pordioserismo”, con la idea de que las cosas las debe dar el Estado, de que éste funciona nada más que como una entelequia que nada significa para la persona sin formación. Se tiene que terminar – entienden- con la imagen de que el lápiz, el cuaderno, la túnica, los zapatos o la alimentación la da el Estado, sin que sus  usuarios sepan cuánto cuesta cada cosa y cómo se obtienen tales bienes”.

La única forma de romper el círculo vicioso que ata y limita al ser humano, es mediante la creación. El eje “cabeza-mano” determina la posibilidad del hombre libre, esta es la resultante de la suma: “hombre activo más el hombre pensante”.

“Quien conoce el poder de su mano no pide. Quien no pide se compromete y, por lo mismo comienza a ser responsable de su propio destino: Crea”. He ahí las razones –los motivos de Villa García- cuando sostiene que “ Quien crea determina su propio Paisaje, se autogestiona: Mueve a la geografía y a la Historia”.

 
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Nota publicada en el Diario “El Día”, 1971.

 

 
 
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